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Encuentran a mariposa monarca etiquetada en Iowa

por Diana Aguilar
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Agencias

Tras volar 39 días a lo largo de 2 mil 900 kilómetros, una mariposa monarca –macho– etiquetada en Iowa, Estados Unidos fue fotografiada en Acámbaro, Guanajuato, a pocos kilómetros de los santuarios de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca.

La mariposa fue hallada el 1 de noviembre por Gilberto Ruiz Parra, un observador voluntario de la migración de la mariposa monarca en el área protegida Sierra de los Agustinos en Acámbaro, Guanajuato. 

Este es el cuarto año consecutivo, en que Gilberto Ruiz logró encontrar una mariposa etiquetada; este avistamiento se considera casi como encontrar una aguja en un pajar.

La mariposa monarca con el código ABYW 594 fue etiquetada el  23 de septiembre por estudiantes de una escuela en Earlham en el condado de Dallas en Iowa, Estados Unidos, como parte del programa de ciencia ciudadana Monarch Watch de la Universidad de Kansas, dirigido por el reconocido especialista Chip Taylor desde 1992.

El programa tiene el objetivo de ayudar a comprender la dinámica de la migración de la mariposa monarca durante el otoño, los distintivos utilizados en este programa, están especialmente diseñados para no lastimar el ala de la monarca y resistir durante el viaje. Ruiz Parra relató que como parte de las labores de monitoreo que realiza desde días atrás, se dirigió a una zona de parcelas en la zona de influencia de la Sierra de los Agustino, donde ha identificado que las mariposas utilizan los árboles para pasar la noche, y a la mañana siguiente continuar su recorrido hacia los santuarios.

Al obtener una fotografía donde el código pudiera ser legible, Gilberto lo envió de inmediato por correo al programa Monarch Watch, cuyos responsables le agradecieron la colaboración y el informaron que esa etiqueta forma parte de un grupo distribuido a Cindy Blobaum del grupo de Conservación del Condado de Dallas en Iowa, quién después lo contactó para indicarle la fecha de etiquetado.

Junto con su hermano Cristóbal, estos jóvenes mantienen un vivero forestal, ‘El Lince’, que durante el otoño hace una pausa en sus actividades forestales para dedicarse a la observación de manera voluntaria de la migración de la mariposa monarca, para reportar esos datos a la Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial de Guanajuato, así como a WWF y el programa Correo Real de Profauna AC.

Gil y su hermano Cristóbal comenzaron a realizar la observación de mariposas monarca hace seis años.

En 2017, Gil encontró su primera mariposa etiquetada en la Sierra de los Agustinos, la monarca fue etiquetada en la región de los Grandes Lagos, en los jardines Rosetta McClain en Ontario, Canadá.

Por lo que en los primeros meses de 2018, se reunió con la persona canadiense que etiquetó aquella mariposa en el santuario ‘El Rosario’, y para su sorpresa, frente a ellos, encontró entre las mariposas muertas otra etiquetada. En 2019, Gil volvió a detectar otra mariposa etiquetada y la cuarta ocasión ocurrió este 1 de noviembre.

El etiquetado de mariposas monarca fue utilizado originalmente por el Dr. Fred Urquhart de la Universidad de Toronto, con lo que se lograron descubrir los santuarios en Michoacán y el Estado de México hace más de 40 años.

De acuerdo con el programa Monarch Watch, el etiquetado ayuda a responder preguntas sobre el origen de las mariposas monarca que llegan a México, el momento y el ritmo de la migración, la mortalidad durante la migración y los cambios en la distribución geográfica. También muestra que la probabilidad de llegar a México está relacionada con la ubicación geográfica, el tamaño de la mariposa y la fecha en que salen.

Cada año, se distribuyen alrededor de 250 mil etiquetas a diversas organizaciones de voluntarios en el norte del continente. Los “científicos ciudadanos” capturan cuidadosamente a las monarcas durante la temporada de migración, registran el código de la etiqueta, la fecha de la etiqueta, el género de la mariposa y la ubicación geográfica, luego las etiquetan y las liberan y envían los datos a Monarch Watch, para su uso en investigación.

Cada mariposa marcada debe estar codificada de forma única, por lo que se genera una nueva serie de códigos únicos para cada temporada de etiquetado y se imprime con tintas permanentes en etiquetas para todo clima con un respaldo adhesivo sensible a la presión.

Son etiquetas circulares y ligeras que fueron diseñadas por Monarch Watch específicamente para etiquetar monarcas, por lo que si se colocan según las instrucciones, las etiquetas no interfieren con el vuelo ni dañan a las mariposas.

Fuente: Milenio

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