La Editorial
18/05/2023
Yaneth Gil Ardón, directora de la organización Una Ayuda para ti Mujer Migrante, A.C., interpuso una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos después de que policías estatales detuvieron durante una hora a su hijo con autismo, con el argumento de que era migrante y no ciudadano mexicano.
El menor de edad, se trasladaba acompañado de su padre al municipio vecino de San Fernando, pero debido a su aspecto fue bajado del vehículo.
Los agentes de seguridad lo mantuvieron en un retén y lo cuestionaron si era migrante o no. No le creían que es mexicano, pese a que portaba su acta de nacimiento y una credencial escolar.
Gil Ardón es de origen salvadoreño, está casada con un mexicano y tiene hijos nacidos en Chiapas, así que el menor agraviado no es migrante, y si lo fuera, los policías del retén no tenían competencia legal para detenerlo.
Este nuevo caso de abuso de auroridad es uno de los tantos cometido contra grupos vulnerables, y en el plano de la frontera sur, de abierta agresión a migrantes.
La aplicación de la ley a esos abusadores debe ser directa y sancionar esas conductas, sin mayores discursos, porque se trata de agravios cometidos con los cuales no debe haber contemplación ni tolerancia.