Funcionarios y servidores públicos fueron advertidos por el gobernador Rutilio Escandón Cadenas para que eviten manipular o condicionar apoyos entregados por la pandemia y desastres naturales por lluvias e inundaciones de la temporada en Chiapas.
Quienes incumplan por caprichos personales o grupales enfrentarán la ley, la justicia. No se permitirá impunidad.
Esos recursos llevan un sentido humanitario y se aplican a rubros muy específicos.
El exhorto fue un subrayado de ostensible acento político en esta ruta abierta hacia las elecciones para diputados locales, legisladores federales y presidentes municipales.
A buen entendedor pocas palabras. La advertencia naturalmente fue para quienes en actuales funciones públicas, cualquiera que sea su cargo o responsabilidad, pretendan o aspiren entrar a la lucha político-electoral antes deben renunciar de acuerdo con el precepto legal.
Es ilegal e inmoral montarse en el caballo de la burocracia o del poder gubernamental para impulsar proselitismos individuales o de cofradías.
El gobierno posee instituciones con estructuras y recursos financieros para proyectar o acrecentar la imagen política del aspirante, si así fuera el caso.
Destacan las dependencias gubernamentales de desarrollo social, de Salud, seguridad, procuración y administración de justicia, incluidas ciertas representaciones de asesoría que incluyan contactos con el Poder Ejecutivo, secretaría general de Gobierno, Congreso del Estado y ayuntamientos.
Don Rutilio reunió a su gabinete legal y ampliado para leerles la cartilla sin tapujos, letra por letra, para que no haya olvidos ni pretextos en su cumplimiento.
El presupuesto es de la gente, no del gobierno ni de intereses de grupos o personas. Si los recursos públicos se cuidan, se aplican bien y no se condicionan viviremos con estabilidad, paz y gobernabilidad.
La recomendación no es menor, porque el reto de la 4T en Chiapas será alcanzar elecciones tranquilas, creíbles y transparentes, y sobre todo conservar el poder público para el gobierno federal y no precisamente régimen como algunos consideran erróneamente.
Es difícil no caer bajo los cantos de las sirenas. El oropel de la política y la incontinencia entre la templanza y la ruptura del orden legal se rompe muy fácilmente.
El llamado del jefe del Ejecutivo estatal no es vano ni desdeñable. La rendición efectiva de cuentas es ante el ciudadano cuando éste asume su poder trascendente mediante el voto racional e ilustrado.