Falleció en Chiapas doña María Luisa Tomasini, la llamada “Abuela de los Zapatistas”.
La mujer idealista y apoyadora de la causa zapatista se fue a inicios de este mes. Se despidió a los 97 años de edad en Tapachula.
Tomasini, originaria del rancho La Vega de los Gatos, en el Soconusco, el 9 de junio de 1995 en una carta enviada al entonces Subcomandante Insurgente “Marcos” propuso que se le admitiera como la abuela de los zapatistas.
La respuesta del ideólogo y jefe guerrillero fue de aceptación absoluta.
“La edad no es impedimento para luchar por la democracia, la libertad y la justicia en el mundo. El único impedimento es la falta de vergüenza y de dignidad”.
“Para estar con nosotros no se necesita ser joven sino ser humano, así que no hay que apenarse por la edad (yo, por ejemplo, tengo ochenta y seis años y ya ve usted, soy más joven que Fidel Velázquez).
“Después de todo, la edad no es más que un montón de calendarios guardados en la piel…pero no en el corazón”, caracoleó el poeta de pluma y fusil en eterna posición de montaña.
La epístola más reciente del ahora transmutado Galeano, con sus tantos rostros y sus incesantes epístolas, a doña María Luisa, fue en diciembre del año pasado.
Para mi gran abuelita Tomasini. Aun a la distancia en tiempo y geografía, su nieto la extraña, la abraza y la recuerda como siempre, es decir, a nuestro lado, tecleó el escritor de la selva.
La Abuela de los Zapatistas integra la enriquecida galería de mujeres que han respaldado las luchas del zapatismo.
Mujeres anónimas bajo la capucha y las brumas del enero subversivo de 1994, quienes con fusiles en ristre, de asalto o de palo, enfrentaron al Leviatán del poder, cuyos emisarios del pasado gobiernan hoy con otras máscaras partidistas.
La comandante Ramona, la guerrillera de chuj y falda, fallecida de una enfermedad terminal, recorre aún las montañas y la selva de Chiapas, ahora en la labor organizada y política de las juntas de buen gobierno emprendida por mujeres ezelenistas.
La actriz y activista Ofelia Medina, la Rina de la televisión en blanco y negro, acude, viaja a las comunidades originarias con ayuda humanitaria y social reunida por la fundación que creó con el pintor Francisco Toledo.
Ahí están, están entre nosotros en Chiapas, las mujeres de la ira, del coraje y de la solidaridad-ternura de los tiempos inmemoriales.
