El enero chiapaneco traerá el proceso electoral rumbo a los comicios intermedios para votar por legisladores federales, diputados locales, alcaldes e integrantes de ayuntamientos.
Las elecciones abren las compuertas para desmanes, abusos, ilícitos y delitos desde las posiciones públicas.
Las ilegalidades electorales cometidas por funcionarios, servidores públicos, partidos políticos y candidatos han sido una de las epidemias más dañinas a las normas y la voluntad popular expresada en sufragios.
Esos hábitos y prácticas nocivos son parte lamentable del ideario cultural de la clase política.
Ante el próximo escenario político – electoral, el gobernador Rutilio Escandón Cadenas exigió a funcionarios de su gabinete legal y ampliado que respeten las normas jurídicas – electorales hacia las urnas.
El mensaje fue contundente: la ley será aplicada contra quien cometa delitos.
La cartilla leída fue para continuar con un gobierno honesto y de rendición de cuentas.
Porque además el reto es atender con eficacia necesidades urgentes por la pandemia y las contingencias meteorológicas.
Así como ya de suyo es vergonzoso utilizar el dinero público en asuntos políticos no regulados o disponer de apoyos para candidatos.
Es fundamental asimismo, no intervenir para que la ciudadanía elija libremente a sus próximas autoridades, y el proceso sea participativo.
El exhorto es cumplir las normas financieras y administrativas y aprovechar el último dinero para cumplir con las obligaciones del gobierno.
En el proceso también los funcionarios deben abstenerse de recomendar a familiares, amigos, aspirantes y candidatos con las dependencias de gobierno.
El llamado es trabajar con compromiso, responsabilidad, honestidad y lealtad comunitaria evitando actos corruptos e impunes.