La Editorial
24/10/2023
Los contrastes y las paradojas de la migración quedaron evidenciados en la reciente Cumbre de Palenque.
En esa mítica ciudad maya se reunieron mandatarios y representantes de 12 países de América Latina y el Caribe, encabezados por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Mientras los gobernantes de América Latina planteaban y acordaban mecanismos de cooperación y búsqueda de
soluciones para los migrantes, éstos los despreciaban y rechazaban.
Antes y durante el encuentro, los migrantes repudiaron la presencia del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Cuba, Miguel Díaz -Canel, a quienes responsabilizan de persecuciones y las crisis que los obliga a dejar el terruño.
El presidente mexicano decía a sus homólogos que contaran con su cooperación en todo lo que se necesite en los conflictos de la migración.
Antes, se habían lanzado consignas en la frontera con Guatemala en contra del coloquio de los mandatarios de principales países expulsores de migrantes.
Este lunes una nueva estampida de haitianos que penetro en las oficinas provisionales de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) para solicitar estancia legal, despidió a la Cumbre de Palenque como evidencia de que nada tiene que ver el discurso oficial con la dura realidad de la migración.