Mesa de Redacción.- Ante el próximo relevo presidencial, el ejecutivo federal Andrés Manuel López Obrador ratificó que no será ni jefe máximo, ni cacique ni líder moral, porque, la virtual presidenta es una mujer muy inteligente.
En ese marco compartió que sólo si ocurriera algo muy grave como una guerra, saldría de su retiro político, porque “ahora si que, la Patria es primero”.
Sin protección militar ni personal asignado para su apoyo, el presidente Andrés Manuel López Obrador estima que después de terminar su gestión percibirá una pensión de entre 25 y 30 mil pesos, producto de 20 años de servicio como servidor público, desde que comenzó en el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas en 1977 hasta la Presidencia. Además, contará con su pensión del Bienestar, sobre la cual ya ha acumulado porque no la ha utilizado.
Al hablar sobre su sucesora, López Obrador aseguró que “ella va poder sin ningún problema porque esta muy preparada. Mucho muy preparada va a ser una muy buena presidenta. No va a tener ningún problema. Lo estamos viendo ahora. La gente esta mucho muy contenta. Es una mujer con convicciones, con ideales, honesta”.
Posteriormente, el jefe del ejecutivo habló sobre su futuro, en el que dijo que ya no había apoyos extraordinarios para los ex presidentes, pues solo en el caso de Felipe Calderón tiene elementos por seguridad, porque el resto de ex mandatarios no tienen personal asignado, incluso Vicente Fox que tuvo personal por un tiempo que después declinó.
Al hablar de sus finanzas personales al concluir su presidencia, López Obrador dijo que ya decidió que los ingresos que percibe por regalías de sus libros, se los dejará a su esposa Beatriz Gutiérrez Mueller y a su hijo menor. Aseveró que allá en Palenque él no tendrá muchos gastos ni ya vestirá traje, “allá no se gasta mucho”.
Para concluir aseguró estar muy agradecido con el pueblo de México, “le tengo un profundo amor al pueblo. Sincero. Pude contribuir a que se hiciera realidad la democracia, el poder del pueblo, que no se usara nada mas al pueblo, que no se usara la democracia como parapeto para simular de que les importaba el pueblo cuando en realidad , no les importaba”.
Para concluir recordó que el 30 de septiembre, en su última conferencia, “habrá fiestón”. Solo responderá un par de preguntas y después la fiesta con una diversidad de platillos: desde tlayudas, tlacoyos, chanchamitos, tamales de chipilín y un largo etcétera”.
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