La Editorial
23/03/2022
San Cristóbal de las Casas, gobernada por el alcalde Mariano Díaz Ochoa, emergido del Partido Verde Ecologista de México, evolucionó de pueblo mágico a violento y hasta trágico.
Esa ciudad colonial, uno de los destinos turísticos más importantes de Chiapas,cayó en el espiral de la creciente violencia por los homicidios, asaltos, secuestros, ejecuciones, enfrentamientos y balas perdidas.
El centro, algunos barrios y colonias se han convertido en auténticas madrigueras y zonas operativas de delincuentes y personas armadas muy violentas.
Los conductores de motociclistas, llamados motonetos siembran y expanden el pánico en esa ciudad de gran tradición turística y cultural.
El homicidio de Paula Ruíz de los Santo, cometido el mes pasado, cimbró y detonó la indignación y el coraje.
En esa ocasión, don Mariano,que ha sido alcalde tres veces de San Cristóbal de las Casas, aseguró públicamente que si no logra poner orden y tranquilidad en la ciudad que gobierna renunciaría al cargo.
Después del asesinato de esa madre trabajadora, se han cometido más hechos violentos. Y ante el creciente índice de criminalidad de nada sirven las promesas si no se cumplen en la práctica.