La Editorial
09/10/2021
Uno de los ejes vertebrales de los gobiernos eficientes es el combate a la inseguridad y la impunidad.
Garantizar la seguridad pública es afianzar la paz social, el desarrollo y el progreso.
Cierto es que la preservación del orden y la legalidad compete a todos, como también dignificar y fortalecer las corporaciones de seguridad, es responsabilidad gubernamental.
Una política de seguridad bien orientada con cuerpos policiacos profesionales remunerados y equipados adecuadamente, es una de las bases para evitar la delincuencia y sostener la convivencia pacífica.
El esfuerzo para resguardar el patrimonio de la integridad social es gradual y sostenido.
Así se demostró con la reciente entrega de vehículos patrullas y uniformes a agentes policíacos de las regiones Maya y Tulijá Tzeltal Chol.
El apoyo directo es a Palenque, Benemérito de las Américas, Marqués de Comillas, Tila, Yajalón, La Libertad y Salto de Agua, pero el beneficio repercutirá en el estado.