La Editorial
29/07/2022
Migrantes, la mayoría venezolanos, rompieron esta semana el orden y la tranquilidad en la ciudad de Huixtla con bloqueos carreteros, daños y agresiones a inmuebles y autoridades.
Los extranjeros bloquearon la autopista costera y los accesos a las oficinas del Centro de Atención Integral al Tránsito Fronterizo, en el punto carretero conocido como Cerro Gordo.
Poco antes, los extranjeros habían intercambiado empujones y jaloneos con agentes de la Guardia Nacional y lanzado sillas, que rompieron los cristales de una oficina, si bien no hubo reportes de lesionados por el zafarrancho.
Exigen libre tránsito para recorrer el territorio mexicano, llegar a la frontera norte y cruzar a Estados Unidos, su ruta final.
A los venezolanos no les gusta esperar mucho. Traen reloj y bitácoras establecidas con las cuales pretenden ignorar y pasar por alto la ley de migración y sus autoridades.
En su obsesión por el sueño americano argumentan demoras para obtener los permisos de tránsito. Esta espera rompe el orden y perjudica el transporte y otros sectores productivos.
Los venezolanos y cualquier migrante, están obligados a ceñirse a la ley, y el gobierno a aplicarla sin contemplaciones. La casi eterna pregunta es qué espera el gobierno para someterlos , para validar el reclamo justificado de la sociedad?.