La Editorial
03/03/2022
Oxchuc, que en tzeltal significa Tres Nudos, sintetiza el atorado y aún difícil conflicto por la pugna del gobierno municipal.
Más de dos meses sin gobierno han venido detonando la ingobernabilidad en esa demarcación de los altos de Chiapas.
El reciente nombramiento de un segundo concejo municipal encabezado por Luis Sántiz Gómez no arroja certeza de reconciliación y buen gobierno.
Simpatizantes de Enrique Gómez López, el declarado ganador de la elección por usos y costumbres del 15 de diciembre, no reconocen al nuevo concejo y aseguran que lo impugnarán.
El municipio es una confusa realidad de poderes de facto surgidos de grupos políticos, sociales y comunitarios que influyen en las decisiones de gobierno.
Una parte de ese ese poder, ahora marginal, lo posee Roberto Gómez Santiz, designado concejal presidente el 31 de diciembre por la Legislatura Local. El autoproclamado alcalde Hugo Gómez Santiz, es otra pieza del ajedrez de incertidumbres.
La experiencia demuestra que los conflictos de los pueblos originarios no se resuelven con decretos ni resoluciones, sino con tejidos políticos y legales que tanto la Secretaría General de Gobierno como el Congreso Estatal no han conseguido bordar.