La Editorial
13/07/2023
El Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas, a cargo de Maritza Concepción Maranto Zepeda, está involucrado en escándalos por despidos injustificados, denuncias y demandas.
Maranto, según se observa tiene la piel muy sensible a observaciones y críticas a la institución y su desempeño cultural en Chiapas.
Resulta que la funcionaria estatal considera que ha sido discriminada y agraviada por el artista plástico Jorge Zamorano .
No le gustó que el creador de arte criticara la inoperancia y el abandono de centros culturales, como la Casa Corazón Borraz y Jaime Sabines en Tuxtla Gutiérrez.
En cambio le satisface ver la paja en el ojo de los demás, pero ignora y es indiferente a lo que pasa en el seno de la institución cultural que le fue confiada.
Maranto resta importancia, no se da por enterada de los presuntos atropellos denunciados contra la directora del Museo de la Niñez en Tuxtla Gutiérrez, Carmen Rosa Marín Piñeiro.
La subalterna de Maritza Concepción está acusada del despido injustificado de tres trabajadores, el más reciente es Sara, una modesta y necesitada aseadora a quien sometían a jornadas extenuantes.
Las instituciones culturales gubernamentales deben ser respetuosas y tolerantes en todo sentido, lo que aún, en la práctica, Maranto ignora, no aprende o de plano no le importa.